jueves, 11 de junio de 2009

...recordando a mi hermano ERNESTO ,........ a dos años de su muerte.....




...con mi hermano Ernesto Bravo Castrillón, en el "jónca" José Luís Meza....
El día de mañana se conmemora el segundo aniversario del fallecimiento de mi añorado hermano ERNESTO, fue un gran dolor que sufrió mi familia, principalmente sus queridos hijos Elder, Oscar y Jorge , cuando éstos aún no lograban reponerse de la muerte de su mamá, mi cuñada AMERICA, acontecido el año anterior.
Ernesto fue mi hermano y amigo a la vez, quién me inculcó cuando yo aún era muy niño, a que respete todo lo que signifique nuestra identidad musical y cultural. Ernesto me enseñó a querer nuestros valses, polcas y marineras, y con el solía visitar algunos emporios criollos de la vieja Lima que ya no nos pertenece.
Cuando empecé a frecuentar el Centro Musical “Felipe Pinglo Alva” de los locales de la av. Abancay; del Parque de la Reserva y finalmente del jirón Conde de Superunda capté el respeto y cariño que los socios tenían hacia él, a su paso como dirigente de este otrora buen Centro musical.
En este recordatorio querido hermano Ernesto, quiero decirte donde te encuentres , que siempre te tenemos presente criollazos como José Luís Alvarado Bravo; Oscar Obando; Víctor Sandoval Cotrina; Jorge Zapata; Carlos Zuta ,entre otros amigos promociónales de jarana, que te recuerdan con cariño por tu carisma; buen guitarreo y mejor segunda voz.
Descansa en paz hermano, y en este recordatorio de tu lamentable muerte ,te copio un poema de José Francisco Morosini Cordero (creador del himno del Estado de Veracruz ), titulado "NUNCA MORIRÁN " y que dice así:
Los muertos que amamos no morirán.
Redoblan a difunto las campanas,
el bronce suena claro en las mañanas,
las almas de los muertos cantarán.
Los muertos que amamos no morirán.
Oigo voces que suenan tan humanas,
siento pasos a horas tan tempranas,
subrayo: mis muertos no morirán.
Si acaso, lo que extraño es su presencia,
su carne sometida a mil demonios,
asunto ineludible de su ausencia.
Perdonen los que escuchan mi insistencia,
pero pruebas ofrezco, testimonios,
mis muertos no están muertos, son esencia.